Andrés vs. Trump: ¿hacia un acuerdo?

A un mes de que Donald Trump sea investido presidente de los Estados Unidos –y de convertirse así en el hombre más poderoso del planeta–, el chef español José Andrés propone zanjar la disputa legal que existe entre ambos desde agosto del 2015.

El presidente electo reclama al cocinero 10 millones de dólares como indemnización por el incumplimiento del contrato referente a la apertura de un restaurante de cocina española en el nuevo Trump International, un hotel recién inaugurado en octubre de este año en Washington.

Andrés rescindió unilateralmente el contrato cuando Trump era ya candidato por el Partido Republicano y luego de las escandalosas declaraciones que éste lanzara en contra de los inmigrantes mexicanos. Tras ser demandado, el chef contraatacó exigiendo al empresario 8 millones de dólares por "los gastos incurridos en el desarrollo del restaurante", así como "los beneficios perdidos y los intereses".

Los abogados de Andrés argumentaron que los insultos de Trump habían puesto en peligro el futuro del restaurante, pues podía perder clientela de origen hispanoamericano, un segmento que el chef ha cultivado y en el que es particularmente popular. También esgrimieron el riesgo de un boicot, pues una parte importante de los cocineros que trabajan en las cocinas de Estados Unidos son mexicanos o centroamericanos

Esta semana, sin embargo, Andrés le ha propuesto al magnate poner fin al litigio y destinar el dinero de ambas demandas a los veteranos de guerra de EE UU. "¿Señor Trump, podemos finiquitar nuestras demandas y donar el dinero a una ONG de veteranos para celebrarlo? ¿Por qué seguir litigando? Ganemos ambos", propuso Andrés en su cuenta de Twitter, la red donde Trump divulga preferentemente sus exabruptos.

Por otro lado, la jueza Jennifer A. Di Toro desechó esta semana la petición de la defensa de Trump de cancelar su testimonio en la primera audiencia, por lo que éste deberá declarar a inicios de enero con la presencia de sus abogados y los del chef. Esta resolución llegó un día después de que Andrés buscara el acuerdo.

Durante la audiencia el ahora presidente electo presentará su declaración bajo juramento, aunque no en presencia de la jueza. El testimonio tendrá lugar en la Trump Tower de Nueva York, a petición del magnate, y no en las oficinas de los abogados, como suele acostumbrarse. La declaración podría durar hasta siete horas.

Andrés también deberá declarar en enero ante abogados propios y ajenos. En ambos casos estará presente un funcionario judicial y habrá una transcripción de los testimonios. Este es tan sólo uno de los 75 juicios aún abiertos contra el presidente electo. En total, según un análisis del diario USA Today, el republicano lleva un record de 4 000 mil demandas en su contra.

Cabe recordar que el mediático chef español, que es también ciudadano estadounidense y cuyo emporio restaurantero abarca decenas de establecimientos diseminados por todo el país del norte, se volcó activamente en la campaña electoral a favor de la candidata demócrata Hillary Clinton, derrotada por el magnate en los comicios del 8 de noviembre.