McDonald's llega al Vaticano

  • La cadena multinacional de fast food McDonald's abrió una nueva franquicia junto a la icónica Plaza de San Pedro, en la ciudad del Vaticano.

La cadena multinacional de hamburguesas McDonald's, uno de los símbolos de la comida chatarra y el capitalismo global, abrió la semana pasada una nueva franquicia a tan sólo unos pasos de la icónica Plaza de San Pedro, en la ciudad del Vaticano, informó el diario británico The Guardian.

Sus dos flamantes arcos dorados coronan ahora un antiguo edificio en la calle de Borgo Pio, el cual es parte de un histórico barrio habitado por cardenales católicos y donde tienen dirección varias embajadas. El edificio, además, pertenece a la APSA, una empresa inmobiliaria creada por el mismo Vaticano para administrar sus bienes.

El periódico italiano La Repubblica especula que el fast food de la “cajita feliz” pagará a la Santa Sede una renta mensual de más de 30 mil euros, es decir, más de 670 mil pesos mexicanos. Su apertura, añade, se ha hecho con la “mayor discreción”, aunque e lugar ya se encuentra “a reventar” desde hace varios días.

La apertura de la franquicia fue dada a conocer en 2016 y, desde entonces, desató controversia. Las críticas más severas vinieron de parte de sacerdotes y residentes locales: “Es una decisión perversa y controvertida”, afirmó al rotativo italiano el cardenal Elio Sgreccia, apenas en octubre pasado.

La Repubblica advierte que, incluso, se formó una asociación para impedir su apertura. Esto debido al temor por la desaparición de la “identidad” y el “carácter espiritual” de la Basílica de San Pedro, la cual se está viendo cercada por “tiendas de baratijas” y otros restaurantes comida rápida.

Algunos cardenales, incluso, escribieron al Papa Francisco para que interviniera en el caso. El máximo pontífice, sin embargo, prefirió hacer mutis. Su silencio ya le ha valido fuertes críticas: “Hubiera sido mejor utilizar ese espacio para ayudar a los necesitados de la zona, para la hospitalidad, refugio y ayuda a los que sufren, como el Santo Padre predica”, arremetió Sgreccia.

Y también la ironía de varios ciudadanos: “¡Estoy maravillado de que el Papa critique a las multinacionales y, no obstante, le alquile a McDonald's, un edificio del Vaticano! Cuando uno viene a Italia se debe comer cocina italiana, y cuando se va a Roma, romana”, manifestó a The Guardian Angelo Tosti, el propietario de un restaurante de comida italiana justo frente a la polémica sucursal.

Fiel a la Orden Jesuita, el Papa Bergoglio, en efecto, se ha pronunciado en contra de la “dictadura” y “súperdesarrollo derrochador y consumista” del capitalismo tecnócrata. Su postura se ha visto reflejada en libros como Diálogos entre Juan Pablo II y Fidel Castro, y más recientemente en su segunda encíclica Laudato Si.

Pero más allá de la postura ideológica de la Iglesia Católica, lo cierto es que los hechos comprobaron una vez más la famosa frase que Karl Marx y Federico Engels escribieran al inicio de su Manifiesto Comunista, a saber, que en el mundo moderno “todo lo sagrado es profano”.

Actualmente McDonald's cuenta con más de 30 000 restaurantes operando en 119 países, lo que la convierte en la cadena de comida rápida más grande y extendida del mundo. Todos los días sirve papas fritas y hamburguesas a más de 68 millones de clientes.