La chela nuestra de cada día

  • En 2016, los mexicanos mayores de 18 años bebieron la sorprendente cantidad de 10 mil 442 millones de litros de cerveza.

Aunque el mezcal y el vino estén de moda, y aunque el tequila presuma de fama mundial, la bebida consentida de México sigue siendo la cerveza. Y es que, de acuerdo con el Instituto Nacional de Estadística y Geografía (INEGI) los mexicanos mayores de 18 años bebieron la sorprendente cantidad de 10 mil 442 millones de litros de cerveza en 2016.

La cifra, dada a conocer la semana pasada, equivale a un consumo per cápita de 128.2 litros anuales, es decir 2.46 litros a la semana por habitante, es decir una chela al día en lata o botella de 355 mililitros. Esto representa, además, un crecimiento en volumen de 7.4 por ciento en relación al 2015, así como un 27 por ciento más que en 2007.

En términos de valor, la cerveza mexicana logró ventas a nivel nacional por 114 mil 461 millones de pesos en 2016, un alza anualizada de 16.5 por ciento. Las exportaciones, por otro lado, alcanzaron un nuevo techo histórico ese año: 2 814 millones de dólares, el monto más alto en una década, 10.7 por ciento más que en 2015, informó hace unos días la Secretaria de Economía.

El boom obedece a varios factores: el incremento en la oferta de marcas artesanales nacionales e importadas, la competencia entre las grandes trasnacionales, el aumento de la población en edad legal para beber (81 millones 451 mil personas en México, según cifras del INEGI) y los bajos precios de las tiendas de conveniencia. Este conjunto de variables ha disparado el consumo entre los jóvenes, asegura el periódico El Financiero.

El diario capitalino constató que, según la tienda de conveniencia y el punto de venta, los cheleros pueden ahorrarse en los precios de 7 a 18 por ciento. Además la cerveza apenas aumentó 2.6 por ciento el año pasado, mientras que la inflación fue de 3.36, o sea que en términos relativos bajó sus precios.

José Antonio Cebeira, analista de Actinver Casa de Bolsa, predijo en declaraciones al periódico El Financiero que la cerveza importada y artesanal seguirá expandiéndose y crecerá en promedio 12 por ciento durante los próximos dos o tres años. Nuevamente son los jóvenes el sector del mercado que impulsa esta bonanza, ya que están dispuestos a probar nuevas marcas, sobre todo en el segmento artesanal.

La otra variante del crecimiento, señala en su último reporte la agencia de investigación Euromonitor International, es la aguerrida competencia entre las grandes fábricas de cerveza, encabezadas por el cuasi duopolio de Grupo Modelo -parte del conglomerado AB-InBev-, y Heineken, marca bajo la cual se alinean hoy día las demás de Cuauhtémoc Moctezuma.

La insaciable sed de los mexicanos ha logrado que ambas empresas, además de promover sus chelas emblema, lancen de dos a tres nuevos estilos cada año, en aras de competir con las artesanales e importadas, un segmento que registra crecimientos anuales de doble dígito. Hasta antes de ser adquirida por Heineken, por ejemplo, Cuauhtémoc Moctezuma contaba con 10 marcas; hoy suma casi 30.

Aunado a esta estrategia, los dos gigantes han adquirido diversas marcas artesanales; a mediados del 2016 Grupo Modelo anunció la compra de las cervecerías Tijuana, Mexicali, Día de los Muertos y Bocanegra, entre otras. Y en febrero de este año Heineken firmó una alianza definitiva con Primus, una chela que ya distribuía desde algún tiempo.

Según datos de Euromonitor, Grupo Modelo y Heineken lideran actualmente la industria de la cerveza en México con 55.6 y 43.5 por ciento del mercado, respectivamente.