Chicago para Sibarianos Parte 2

Texto y fotos por Alejandro Zárate Vega

Estimado Lector, como puede leer en el título, esta es la parte dos. En el capítulo anterior le brindé a la chef @SibarianaMX algunas ideas para iniciar el tour gastronómico por Chicago, ahora me enfocaré en guiarla por el “ojo de rib eye” del tour (si le pareció muy elaborada mi analogía, me refiero a “la carnita más rica”).

“Luego de ese tremendo desayuno con mucha miel de maple de Vermont creo que debes caminar hasta el Navy Pier para tomarte fotos y de ahí abordar el taxi boat. En Navy Pier hay muchas atracciones y enfrente esta el Gateway Park con bellas esculturas. Si decides pasar más tiempo ahí y te da hambre, puedes buscar cualquier comida chatarra americana pero por favor, no vayas a caer en Bubba Gump. 

Luego de cruzar ese movido pedacito del Lago Michigan, llegarás al acuario. En verdad una de las mejores atracciones de Estados Unidos. Vale la pena dedicarle tiempo a las distintas secciones pero te adelanto que el show de mamíferos marinos es bastante simplón. El recinto es impresionante, el shows es decepcionante. Lo que sigue son los estanques de las belugas. Son lo máximo, date tiempo para disfrutar su nado que hipnotiza.

Yo sé que verás muchos anuncios pero evita el planetario. No conozco a nadie que lo hay disfrutado. Frente al acuario hay un puesto de hot dogs que atiende una mexicana. Increíbles.

Hay una cosa que se llama Chicago City Pass (http://www.citypass.com/chicago). Es tu mejor opción si lo usas completo. A nosotros nos obligó a planear mejor el viaje y, aunque es un desembolso considerable, vale la pena. Sí, te ahorras unos dólares en la entrada de cada lugar pero sobre todo, ahorras tiempo porque casi en todos los lugares (no en el Instituto de Arte) tienen filas preferenciales para los portadores de City Pass, así que entras rápido. Nosotros lo compramos en el Acuario. Hay algunos sitios que puedes cambiar por ejemplo, escoger entre visitar el Museo de Ciencia e Industria o la Torre John Hancock (nosotros fuimos al museo) o el Planetario en lugar del Instituto de Arte.

Desde el acuario puedes regresar a la zona de hoteles caminando por todo Grant Park y el Millenium Park (http://www.millenniumpark.org) que están pegados. Dentro hay muchísimas actividades sobre todo, no puedes dejar de dedicarle algún tiempo a algunas de las fuentes que son inspiradoras e ir al Art Institute of Chicago (http://www.artic.edu). Para eso te recomiendo que vayas desde muy temprano porque se hacen filas inmensas y hay cupo limitado (baja la app para tu celular, es una buena guía). Decide un número limitado de salas para ver porque no te da tiempo para visitarlo todo.

Casi enfrente hay un restaurante que se llama The Gage, es un american bistro muy bueno. La hamburguesa es magnífica. Excelentes Old Fashioned. Un lugar grande pero igual se llena (http://www.thegagechicago.com). Yo tomé mesa pero pienso que la barra tiene mucha más onda.

Si prefieres caminar por la zona de The Loop una alternativa es Atwood Café. Está en el número 1 de West Washington Street, cerca de Macy’s. Hacen buenos Old Fashioned. El lugar es muy pequeño. Muy lindo (http://www.atwoodrestaurant.com). Otra opción es Pierogi Heaven. Atienden una polacas groseras. La presentación es espantosa pero los pierogi (si te gustan) son fantásticos (http://www.pierogiheaven.com). Evita sus salsas pesadotas. No das un clavo por el lugar (ni por su sitio web) pero el lugar es una revelación en sabor. Para tomar sólo hay refrescos.

Si te enfilas hacia Magnificent Mile (Michigan Av.) a pesar de mis contraindicaciones, ve a Xoco. Todos los restaurantes de Rick Bayless están juntitos —Topolobampo y Frontera Grill— y bien ubicados (http://www.rickbayless.com/restaurants/). Aunque todos son recomendables, Xoco es muy casual y tienen sopas y caldos muy buenos. NO hay Old Fashioned (no hay cocteles).

De regreso al parque Grant sigue en dirección norte y  llegarás a Millenium Park tienes que ir a ver "el frijol”, en realidad se llama Cloud Gate del artista británico Anish Kapoor. Tómate muchas fotos. Sigue paseando y encontrarás el Jay Pritzker Pavillion donde hay muchos conciertos.

Exactamente en este punto, pero metros abajo, está la estación de tren para ir al Museo de Ciencia e Industria. Es fascinante para los niños pero para adultos es recontra interesante. Es como un Museo Papalote pero 10 veces más impresionante. Dedícale un día, no hay nada para comer rico cerca de ahí. El boleto se compra en la estación o bien usa tu pase Metra. Encontrar la entrada es complicado (http://metrarail.com/content/metra/en/home/utility_landing/riding_metra/riding_metra.html).

Si decides permanecer en la zona, enfílate hacia la Torre Willis (http://theskydeck.com) te recomiendo que vayas a ver el atardecer. Uno de los mejores momentos del viaje. Pero si el día está bonito también es un espectáculo impresionante sin importar la hora. Yo he ido en los dos momentos y definitivamente me quedo con el atardecer. No te pierdas el video donde explican la historia de la torre. La Torre Willis antes fue la Torre Sears (todavía hay confusión).

Si hay un museo que se puede sacrificar es el Field (http://fieldmuseum.org). Es de historia natural. Es muy grande y depende mucho del impacto de ciertas exposiciones. Es educativo, no es indispensable. Está en una zona que se llama Museum Campus y puedes llegar en camión. Lo tomas sobre State St., una de las importantes a dos cuadras del parque o en la esquina de Michigan y Wacker sobre el río. Mientras esperas el camión puedes ver todos los edificio que destrozaron los Decepticons en Transformers: Dark of the Moon.

Considera que los gringos comen temprano y si llegas tarde les vale y ya no te sirven sino hasta la cena. En Chicago todo mundo cena fuera así que TODO se atasca. Reserva donde puedas o llega temprano. Nosotros le dedicábamos tiempo al desayuno, al medio día comíamos cualquier cosa (una hamburguesa o un hot dog) y nos enfocábamos en disfrutar la cena temprana. Depende mucho en que plan vayas. La primera ves que fui iba específicamente a comer así que desayunaba, comía y cenaba como Dios manda. Caminé mucho para lograrlo. Esta última vez iba fui con mujer y niño y, eso implica reconfigurar casi todo; tiempos, actividades, velocidad, etc. Un día nos quedamos sin comer y terminamos en Whole Foods Market. Lo único que me molestó fue el precio. Para los mexicanos que no tenemos más City Market, pues nos encanta Whole Foods Market para comprar novedades y curiosidades culinarias pero comer ahí… pues no lo recomiendo.


Aquí mis imperdibles. Primero The Purple Pig. Este lugar lo tenía en la mira desde hace mucho y es definitivamente uno de los mejores lugares de Chicago. Por lo menos ve dos veces. El Old Fashioned es magnífico pero más el ambiente. Hay desde adultos contemporáneos (como tú y yo) hasta carriolas con niños dormilones a los que no les importa el escándalo. (http://thepurplepigchicago.com).

Blackbird es uno de los mejores lugares de Chicago. Vale la pena ir por unos cocteles (Old Fashioned desde luego pero puedes probar otros) y luego cenar. Gran experiencia. Se llena a reventar así que reserva ¡YA! (http://blackbirdrestaurant.com).

Debes considerar una cosa. Si en México en algo estamos más evolucionados es en el hecho de que los precios ya incluyen los impuestos. Con los gringos y más, en los restaurantes caros (donde la propina no es a discreción del comensal), siempre te vas a llevar una sorpresa.

Alinea ¿Qué te digo? Grant Achatz es un maldito genio. Compra ya tu ticket. Si no consigues para las fechas entonces ponte muy atenta a su página de Facebook porque ahí publican las cancelaciones. Pide el menú con maridaje. No te arrepentirás a pesar del costo que va de 210 a 265 dólares. Suma el maridaje, impuestos y “gratuity” que equivale a 20% de propina y, sumarán unos 550 dólares. (https://www.alinearestaurant.com). 

Arun’s. Es una locura de sabor pero también de precio. Está lejos, muy lejos de todo. El chef (Arun Sampanthavivat) es un modelo de revista (muy ejercitado y bien peinado) aunque no le calculo menos de 65 años. El local es impresionante por sus paredes con murales pintados por el hermano del chef. La cocina es thai. Muy, muy buena. La cuenta me dejó frío. El vino no es bueno y es muy caro (http://www.arunsthai.com).

Te tengo muy buenas noticias. Recientemente (unos dos meses) abrió Eataly en Chicago. Luego de que varios mercaditos gourmet lo intentaran sin éxito real, llegó una versión bastante impresionante de Eataly a esta ciudad. No sé si tan impresionante como las de Italia o la sucursal de Nueva York. Ya tú me dirás (http://www.eataly.com).

Come y bebe como si no volvieras a ir a Chicago (pero no tanto como para que te pierdas de Chicago).