El pan de muerto

Definitivamente esta es mi época favorita del año… La época de muertos, altares, tumbas, idas al panteón… las velas, el papel picado, las calaveras e ir a pedir calaverita a las casas… si de niños no salieron a gritar: “mi calaverita tiene hambre ¿no tiene un huesito que le sobre por ahí?” no tuvieron infancia… no estoy en contra del Halloween, son cosas y significados diferentes, estoy en contra de que se sustituya una por otra… la influencia que tenemos del vecino país y de otros países, hace que nos distraigamos y acabemos por ir diluyendo o confundiendo e incluso perdiendo nuestras tradiciones… pero ahora quiero contarles de algo muy importante que atañe a la fiesta del día de los muertos, ponerme a hablar de toda la fiesta lo tendría que hacer en un libro, por eso, me enfoco a lo que va del lado gastronómico … el pan de muerto ¿ por que lo comemos? ¿Qué significa? ¿Qué representa? ¿saben? El pan de muerto se remonta a la época de los sacrificios humanos y a la llegada de los españoles a la entonces Nueva España, hoy México. En esa época, una princesa era ofrecida a los dioses, su corazón aún latiendo se introducía en una olla con amaranto para morderlo posteriormente en señal de agradecimiento a un dios. Los españoles, al no consentir este tipo de sacrificios, elaboraban un pan de trigo en forma de corazón bañado en azúcar pintada de rojo, simulando la sangre de la doncella. Y así surgió el pan de muerto. José Luis Curiel Monteagudo, en su libro "Azucarados Afanes, Dulces y Panes", comenta: "Comer muertos es para el mexicano un verdadero placer, se considera la antropofagia de pan y azúcar. El fenómeno se asimila con respeto e ironía, se desafía a la muerte, se burlan de ella comiéndola". En el libro "De Nuestras Tradiciones" se narra la elaboración de un pan compuesto por semillas de amaranto molidas y tostadas, mezclado con la sangre de los sacrificios que se ofrecían en honor a Izcoxauhqui, Cuetzaltzin o Huehuetéotl. También hacían un ídolo de Huitzilopochtli de "alegría", al que después encajaban un pico y a manera de sacrificios, le sacaban el corazón en forma simbólica, pues el pan de amaranto era el corazón de ídolo. Luego, comenta, se repartían entre el pueblo algunos pedazos del pan para compartir la divinidad. El pan de muerto tiene un significado, el círculo que se encuentra en la parte superior del mismo es el cráneo, las canillas son los huesos y el sabor a azahar es por el recuerdo a los ya fallecidos Esos panes son clasificados de la siguiente manera: antropomorfos, que son aquellos que representan la figura humana; zoomorfos, con idea de animales como aves, conejos, perros, peces y mariposas, entre otros. Son característicos de Tepoztlán, Mixquic e Iguala de Telolapan. Asimismo, Fitomorfos, con representaciones de vegetales diversos como árboles, flores y enramadas; y Mitomorfos, cuya forma no se identifica como figura humana, vegetal o animal, sino que representan seres fantásticos. La celebración de los difuntos se convierte en un banquete mortuorio dominado por alimentos y flores de color amarillo (el color de la muerte para las culturas prehispánicas), como el cempasúchil, los clemoles, las naranjas, las guayabas, los plátanos, la calabaza y el pan característico de la ocasión. Para otros, el pan lleva las cuatro canillas en forma de cruz, porque con ellas se designan los cuatro rumbos del nahuolli (el universo). Son a su vez, los cuatro puntos cardinales, definidos por igual número de divinidades: Quetzalcóatl-Camaxtli, Xipetotec, Tláloc-Huitzilopochtli y Tezcatlipoca, expresiones de la concepción del mundo prehispánico. Para mí lo importante es seguir con las tradiciones, pero en mi opinión la única manera de que estas tradiciones prevalezcan es sabiendo el origen y transmitiéndolo, sabiendo con razón el por qué de su consumo… festejen como quieran y con quien quieran, pero creo firmemente que las tradiciones nos sirven para darnos identidad como mexicanos y unirnos como familias.