Los de Siempre

Aunque es uno de los restaurantes más tradicionales de la ciudad, Casa Bellinghausen no cesa de moverse, incluso físicamente. Luego de inaugurar filial en Santa Fe hace ya unos 5 años, ahora acaba de reubicarse y de comunicar a los medios que el cambio no es sólo geográfico. El tradicional restaurante para comidas de negocios y familiares, se combina ahora con ambiente nocturno, incluida barra de cocteles y vinos.

Carmen "Titita" Ramírez

 

Raúl Ramírez Degollado fundó hace 40 años este restaurante, hoy día un clásico de la cocina mexicana. Su esposa Carmen, mama “Titita”, tomó la posta a su muerte. Originaria de Xalapa, Veracruz, le dio una fama que concitó el peregrinaje desde todos los puntos de la ciudad. Platillos como las carnitas, los molotes de papa y queso, el tamal de frijol con hoja de aguacate o el pulacle papanteco, contribuyeron a su celebridad.

La chef en es Liz Galicia y sus propietarios Luis Javier Cué y su esposa Ángeles: El Mural de los Poblanos es hoy día tal vez el restaurante más representativo de la nueva ola gastronómica del estado. En un principio, es decir hace 50 años, fue un restaurante español, señala Cué, “y en 1994 se lo traspasan a mi papá con el mismo concepto. La idea de hacerlo mexicano surgió porque no había opciones que combinaran la tradición con las técnicas profesionales ni de tradicional y original cocina poblana con un buen vino, cerveza o mezcal”.

Lo que en 1940 era un puesto de barbacoa de borrego en la orilla de la carretera a Cuernavaca, construido con latas y tablones, fue convirtiéndose en lo que es hoy: un inmenso restaurante con nueve salones y su propia plaza de toros, un sitio emblemático con aire de fiesta de cocina tradicional mexicana en el sur de la ciudad.

Ha pasado más de un siglo y aún se necesita hacer reservaciones, o esperar hasta una hora los fines de semana, para comer en La hostería de Santo Domingo. El restaurante más antiguo de México abrió sus puertas en el centro histórico en 1860. Hoy es un lugar lleno de historia, tradición y cultura, que se ha convertido en una escala excepcional para quienes visitan la ciudad.

Así la gastronomía de vanguardia siga reproduciéndose en la ciudad de México, la tradición española permanece en su guarida del Centro Histórico. Nos referimos al Danubio, restaurante fundado en 1936 por un par de vascos que hicieron de ése su espacio para establecer una cocina de su procedencia.

Hace poco más de 55 años el restaurante Nicos obtuvo su partida de nacimiento, con una propuesta de platillos mexicanos que habría de ir evolucionando hacia su expresión más depurada. Hoy día el Chef Gerardo Váquez Lugo, quien tomó la posta de sus padres, ha actualizado el estilo sin perder el vínculo con lo clásico, a la vez que ha establecido relaciones estrechas con proveedores seleccionados, de manera de garantizar la calidad y frescura de sus ingredientes.

Fundado en 1971 por Rosa y Guillaume 
Martin, el Estoril- ubicado en una casona del centro de Polanco- fue desde sus inicios sinónimo de buena cocina y reúne en su decoración elegancia con afable familiaridad. El lugar está ahora comandado por los hijos de la pareja, Guillaume y Diane Martin. Pero también ha crecido: hoy es ya un grupo de restaurantes que incluye Bistró Estoril en Santa Fe, Mistral en Lomas, Syrah y Murasaki en Antara y Bistró del Mar en Zihuatanejo (hotel Brisas del mar).

Du Mexique, el restaurante del chef Alain Grimond y su esposa Sonya, existe desde 2007,  aunque este chef lleva ya varias décadas en la zona, en el transcurso de las cuales ha ido generando diferentes propuestas gastronómicas, siempre alrededor de la cocina clásica francesa, y obtenido numerosos reconocimientos.

Hunan

Desde hace unos 20 años, Hunan ofrece una cocina china elaborada con destreza y detalle, junto a la promesa de una cierta exclusividad corroborada por sus precios, nada económicos por cierto. No sorprenden tanto sus probadas cualidades como su constante convocatoria a lo largo del tiempo. El menú incluye platillos clásicos de la cocina china, especialmente de la provincia de donde toma su nombre: Hunan. El chef James Huang sirve lo que es tal vez su plato más emblemático, el pato pekín, en una crepa con salsas de cebollín y de ciruela.

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