Reportajes

El arribo de Donald Trump a la presidencia de los EEUU amenaza con trastocar un curioso hábito culinario adoptado en los últimos años por la población estadounidense: el de pertrecharse en la víspera del Súper Tazón con ingentes cantidades de aguacates mexicanos y aderezar los juegos con su receta más popular, el guacamole.

A los endulzantes artificiales, esos polvillos desustancializados que abonan la fantasía de no engordar, su mala fama les precede. En el pasado, hay que decirlo, fueron difamados injustamente cuando se aseguraba que sustancias como la sacarina o el aspartame producían cáncer. Cáncer no, dice la ciencia, pero sí, paradójicamente, la obesidad que aparentemente dicen combatir.

Coca-Cola, la refresquera y embotelladora más grande del mundo, fue demandada a inicios de enero por una organización no gubernamental, Praxis Project, que le acusa de emplear publicidad engañosa en sus productos y recurrir a métodos similares a los utilizados por las marcas de cigarros para enganchar a los consumidores.

Tal vez la primera de las innumerables batallas que le esperan al nuevo presidente norteamericano no se desarrolle en el terreno de las armas atómicas y ni siquiera convencionales, sino en torno al vino. Y es que con su conocida capacidad para la controversia Donald Trump eligió para el brindis de la comida que se realizó en su honor un burbujeante “Champagne de California”,

La cadena multinacional de hamburguesas McDonald's, uno de los símbolos de la comida chatarra y el capitalismo global, abrió la semana pasada una nueva franquicia a tan sólo unos pasos de la icónica Plaza de San Pedro, en la ciudad del Vaticano, informó el diario británico The Guardian.

En plena cruzada de los Gobiernos del mundo en contra de la obesidad y enfermedades como la diabetes, Nestlé, el gigante transnacional de alimentos procesados, informó en un comunicado de prensa que reducirá hasta en un 40 por ciento el azúcar de sus chocolates y otros productos de confitería “sin afectar su sabor”.

El origen de la Rosca de Reyes, el pan dulce tradicional del 6 de enero, es tan sorprendente como el feliz (salvo para el que paga los tamales) y fortuito hallazgo de esos muñequitos –Niño Dios en México, figuras alusivas a la virgen María y San José en España­– que esconde en su interior.

La también llamada “Fiesta de la Epifanía” –donde los tres Reyes Magos, Melchor, Gaspar y Baltasar, se presentan ante Dios Hijo–, coincide en fechas con la celebración pagana de las Saturnales, concebidas en el siglo II A.C. en honor a Saturno, dios romano de la agricultura y las cosechas.

Los entusiastas de la chela belga ya pueden ir destapando un par de frías: la Organización de las Naciones Unidas para la Educación, la Ciencia y la Cultura (Unesco) declaró a la tradición cervecera de Bélgica como Patrimonio Inmaterial de la Humanidad, informó en un nota la agencia de noticas EFE.

El sueño de los glotones y de los Dorian Grey del mundo ya se hizo realidad: científicos de un laboratorio afiliado a la Universidad de Cambridge, en el Reino Unido, han lanzado al mercado un chocolate negro capaz de revertir las arrugas y la flacidez del rostro, informó en una nota el diario británico The Telegraph.

Las Cenas de Gala, un estrambótico libro de recetas de cocina que el pintor surrealista Salvador Dalí publicó por primera vez en 1973, fue reeditado y lanzado oficialmente esta semana por la editorial alemana Taschen.

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